Reciclar en verano también está en tu mano

En verano bajamos la guardia con el reciclaje, pero los envases no se toman vacaciones: cada lata en el chiringuito, cada botella de agua en la maleta o cada vaso en la verbena tiene que acabar en el contenedor amarillo igual que en enero. Reciclar en verano también está en tu mano, esté donde esté esa mano: en la toalla de la playa, en el camping o en la barra de la feria de agosto.
Por qué el reciclaje se relaja en verano (y no debería)
Cambiamos de rutina, de casa y de contenedores, y ese cambio de entorno es precisamente el motivo por el que el reciclaje flojea en los meses de calor. Fuera de casa perdemos de vista dónde está el contenedor amarillo, comemos y bebemos más fuera del hogar, y en las prisas de las vacaciones el envase que normalmente separarías acaba en cualquier papelera. El resultado es más residuos generados en menos tiempo y menos separados, justo cuando playas, campings, pueblos y ciudades turísticas concentran a más gente que el resto del año.
La buena noticia es que el gesto es exactamente el mismo de siempre: envases de plástico, latas y bricks, al contenedor amarillo. Solo hay que acordarse de buscarlo también fuera de casa.
Reciclar en la playa, en la piscina y de vacaciones
- Llévate una bolsa para envases en la sombrilla o la mochila de playa. Latas de refresco, botellas de plástico o bricks de zumo pueden esperar ahí hasta encontrar un contenedor amarillo, que cada vez es más fácil ver en el paseo marítimo o junto a los chiringuitos.
- En el camping o el apartamento de alquiler, localiza los contenedores el primer día, igual que localizas el supermercado más cercano. La mayoría de zonas turísticas refuerzan la recogida selectiva en temporada alta precisamente para esto.
- En la maleta o el coche, separa desde el origen. Si vas a pasar el día fuera, una bolsa aparte para envases evita que todo acabe mezclado al final de la jornada.
- El aceite de la barbacoa o de freír en el chiringuito nunca va por el fregadero ni al contenedor amarillo: llévalo al punto limpio o guárdalo para el punto de recogida más cercano.
Reciclaje en ferias, fiestas patronales y verbenas de agosto
Agosto es el mes grande de las fiestas de pueblo en España, y también uno de los momentos en los que más envases se generan en muy pocas horas: vasos, latas y botellas se acumulan en las casetas, las barras y los recintos feriales de un fin de semana para otro.
- Busca los puntos amarillos del recinto ferial. Cada vez más ayuntamientos y comisiones de fiestas instalan contenedores o puntos de recogida específicos durante la programación de agosto; suelen estar señalizados junto a las barras y las zonas de conciertos.
- Si eres parte de la organización de una feria o verbena local, plantear una recogida selectiva reforzada esos días (con más contenedores amarillos y carteles claros) reduce muchísimo la basura dispersa al día siguiente y facilita la limpieza del recinto.
- En las barras y casetas, separa vasos y latas desde el primer trago. Tener un punto de recogida visible junto a la propia barra evita que el envase acabe en el suelo entre baile y baile.
- Después de la verbena, antes del punto limpio. Si tu localidad no tiene recogida selectiva en el recinto, guarda los envases hasta encontrar un contenedor amarillo de camino a casa.
La campaña de este verano: «Los envases del verano siempre van al amarillo»
Este verano, Ecoembes ha vuelto a unir fuerzas con Las Ketchup para convertir este mensaje en canción: «La canción del verano más sostenible», con el estribillo que da título a la campaña, recuerda con humor y ritmo que da igual si estás en la playa, en el campo o de fiesta, el envase siempre va al contenedor amarillo.
La campaña se ha llevado también a la arena: contenedores amarillos con altavoces han recorrido diez playas de la Comunidad Valenciana y Andalucía (Castellón, Valencia, Alicante, Murcia, Huelva, Cádiz y Málaga), sonando la canción y con monitores medioambientales resolviendo dudas sobre reciclaje in situ, además de una presencia digital bajo el hashtag #TodosAReciclarBailando.
Así que ya sabes: este agosto, ya sea en la toalla, en la caseta o en el camping, la letra es fácil de recordar, los envases del verano siempre van al amarillo.