La chapa de una botella, el tapón de plástico, un bastoncillo, los envoltorios de los caramelos… o una tapa de yogur. Los residuos más pequeños son los que menos atención reciben y a menudo podemos olvidarnos de reciclarlos. Sin embargo, son materiales reutilizables que deben ser reciclados de manera correcta igual que cualquier otro residuo.
El aumento constante en la generación de residuos de envases, nos invita a replantear las prácticas que llevamos a cabo, y tomar medidas significativas y urgentes para minimizar nuestra huella.
La gestión de residuos sólidos urbanos (RSU) es actualmente un desafío para la mayoría de las ciudades modernas. No solo se trata de mantener nuestras calles y espacios limpios, sino también de cómo podemos transformar lo que una vez fue residuo, en un recurso valioso.
El plástico es un material con una gran cantidad de aplicaciones debido a su versatilidad. Aunque el uso de este material nos aporta una serie de ventajas, hay que ser conscientes de la importancia del reciclaje de plásticos.
En otros artículos ya hemos hablado sobre el plástico y todos los procesos que les rodea. Términos como "PCR reciclado" están apareciendo como soluciones potenciales en el objetivo del reciclaje plástico.
El plástico es un material que ha tenido un impacto transformador en numerosas industrias y en nuestra vida cotidiana. Su versatilidad, durabilidad y coste reducido han sido vitales en varios sectores.
La pirólisis de plásticos es un proceso termoquímico que descompone los residuos plásticos, en sustancias más simples, mediante su calentamiento a temperaturas que van desde los 300 a los 900 grados centígrados, en ausencia de oxígeno.
¿Qué es un punto verde? La primera respuesta que se te vendrá a la cabeza es que es eso mismo: un punto, de color verde. Pero no. No es eso solamente. Vamos a desvelarte que es mucho más de lo que puedas imaginar.