La gran parte de bridas reutilizables se fabrican en plástico y se trata de una alternativa de mayor sostenibilidad por la cantidad de recursos naturales que ahorramos durante su fabricación en comparación con las bridas convencionales.
Hoy en día tenemos la opción de consumir discos desmaquillantes reutilizables, hechos de algodón orgánico y de fibra de bambú, que son ideales para una limpieza facial incluso en zonas sensibles, evitando así la irritación de la piel.
Las cápsulas rellenables están fabricadas por lo general en plástico reutilizable o en acero de calidad alimentaria, siempre libres de BPA y normalmente empaquetadas en cartón reciclado.
Para ser sostenible no basta con comprar bolsas reutilizables. La finalidad de estas es que se reutilicen tantas veces como puedas. Cuantas más veces se utilicen, menos bolsas de plástico necesitaremos.
Se conoce el consumo responsable como la idea que defiende que las personas debemos cambiar nuestros hábitos de consumo teniendo en cuenta nuestras necesidades reales y ajustándose a las del planeta.
Entre las diferentes posibilidades que existen están los tapetes de silicona, las rejillas de acero inoxidable, bandejas de cristal o el papel de horno reutilizable. Todas ellas son opciones mucho más respetuosas con el medioambiente que los materiales desechables, y, por lo tanto, generan menor impacto ambiental en el planeta.
Actualmente existen alternativas sostenibles para transportar y conservar nuestros sandwiches y bocadillos. Los materiales de un solo uso como son el papel de aluminio y el papel film, hecho de plástico, son fácilmente reemplazables por productos menos dañinos para el planeta.
A la hora de elegir entre dos productos, los usuarios están acostumbrándose a decantarse por aquel cuyo diseño permita reutilizar el envase una vez el producto haya sido consumido o aquellos que estén pensados para ser utilizados más de una vez.