La principal causa del impacto ambiental que provoca el sector de la construcción es la mala gestión de la gran cantidad de residuos que genera. Si estos materiales no se reciclan o reutilizan terminan depositados en vertederos, lo que provoca la contaminación de suelos y acuíferos.
Conocer los tipos de reciclaje es fundamental para comenzar nuestra labor ecológica y colaborar en el cuidado del medio ambiente. Los materiales se separan y se dividen en 5 tipos distintos de contenedores de color.
Los palets, también conocidos como palés o pallets, son armazones, generalmente hechos de madera -aunque pueden ser de plástico u otro material-, que se emplean para mover grandes cantidades de material con la ayuda de pequeñas grúas llamadas elevadoras o transpalé. El origen de esta herramienta no está claro, ya que podría haber sido el ejército de Estados Unidos o los europeos, durante la Segunda Guerra Mundial.
¿Alguna vez has pensado dónde irá toda la basura que hay en los contenedores? Pueden pasar dos cosas, o se lleva a una planta de reciclado o se almacena.
Los escombros son los restos que quedan de las obras de construcción y son reciclables, ¡aunque pueda parecer lo contrario! Aquí te contamos dónde se depositan.
Lo primero que debemos tener claro es que el poliestireno es un plástico. Este plástico es un elemento que forma parte de nuestro día a día, tiene numerosas aplicaciones y es un material sostenible.
Es importante cuidar al mínimo detalle lo que hacemos en nuestro día a día, como por ejemplo, ¿tiramos la basura en bolsas de plástico? Seguramente sí, porque son los tipos de bolsas que habitualmente se compran en los supermercados, y aunque sea algo contradictorio las usamos para el vidrio, los restos orgánicos, el papel, y en el mejor de los casos, los envases.
Los elementos de apoyo para la limpieza, como las escobas o las fregonas, tienen una durabilidad mayor en el tiempo que los productos de limpieza en sí, que se suelen terminar con mayor frecuencia. Pero cuando nos tenemos que deshacer de alguno de ellos, ¿sabemos a dónde depositarlos?
Es una pena cuando tu pala de pádel, esa que te ha acompañado en tantos partidos y momentos de ocio, se rompe finalmente y no da para jugar ni uno más. Ahí empieza el dilema, ¿qué hacemos con ella?
Antes de deshacernos de nuestro coche viejo, seguro que le damos varias oportunidades: que si primero lo pintamos, le cambiamos la antigua radio a algo más moderno, las alfombrillas… En otras ocasiones, ha de ser por seguridad, por ejemplo si necesitamos sustituir un neumático viejo por otro, o si queremos cambiar nuestras llantas usadas. Pero… ¿sabemos dónde se tiran todos estos objetos?